Aviso · Donostia · 27 de septiembre de 2026
Hay diez anuncios de casino escondidos dentro de vuestro texto de presentación
En castellano, y en cajas de un píxel de alto. El primero empieza justo después de la frase de la Parte Vieja.
Qué hay exactamente
Vuestra página de presentación termina con esta frase, que es vuestra:
«Un cuarto de siglo después, GANBARA continúa siendo todo un referente en la Parte Vieja donostiarra.»
Y justo detrás, pegado, empieza esto:
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height: 1px con overflow: hidden deja la caja de un píxel de alto y recorta lo que sobra. En pantalla no se ve nada. Google lo lee entero.
No es uno: hay diez cajas iguales, cada una con su párrafo de publicidad de casino y su enlace. Los destinos, abiertos hoy uno a uno:
baxterbet.org.es— «Baxterbet ⭐️ Sitio Oficial del Baxter Bet en España»casinacasino.es— «Casina Casino Oficial»granawin.com.es— «Granawin · Sitio oficial del Grana win Casino en España»millionercasino.com.es— «Millioner casino · Sitio Oficial en España»boomzinocasino.com.es— «Boomzino · el sitio web oficial del Boomzino casino en España»empiredrop.es,winthere.es,biggerz.es,pinatacasinos.com.es,pinata.org.es
El detalle que enseña cómo se hizo
Vuestra frase, en el código, no termina en el punto. Termina así:
…todo un referente en la Parte Vieja donostiarra. s</p>
Esa «s» suelta al final es lo que queda de vuestro texto original después de que un programa lo cortara para meter lo demás. No lo escribió nadie a mano.
Compruébalo tú, en treinta segundos
Abrid vuestra página de presentación, pulsad Ctrl+U —se abre el código— y luego Ctrl+F y buscad:
casino
O buscad height: 1px, que es lo que las esconde. Salen las diez.
No hace falta creerme. Es lo bueno de esto: se ve.
Por qué corre prisa
Hay una diferencia con otros casos que he visto esta semana, y no es buena: estos anuncios están en castellano y son de casinos que operan en España. Los demás estaban en finés, en indonesio o en ruso, o sea dirigidos a gente de fuera. Los vuestros están dirigidos a vuestros propios vecinos.
Google trata los enlaces escondidos a casas de apuestas como venta encubierta de enlaces, y con diez bloques no es un descuido: es un sitio de publicación. Cuando lo detecta puede marcar el dominio entero.
Y vosotros no sois una web cualquiera: sois una casa con veinticinco años en la Parte Vieja a la que mucha gente busca por el nombre antes de venir a Donostia. Eso es justo lo que se juega.
Esto no es culpa de quien os hizo la web. Es una intrusión, y le pasa a webs bien hechas continuamente: normalmente por un complemento desactualizado o una contraseña que se filtró. Lo digo para que nadie se lo tome como un reproche.
Qué hacer, por orden
- Pasádselo hoy a quien os lleve la webCon esta página basta. No hace falta que sepan nada más: con ver la dirección o buscar la palabra, lo entienden en un minuto.
- Que cambien las contraseñasLas del gestor de la web, las del alojamiento y las del FTP si lo hay. Antes de limpiar nada, porque si no se vuelve a llenar.
- Que limpien y actualicenQuitar lo que está metido, actualizar el gestor y todos los complementos, y borrar los que ya no se usen. Por ahí suele entrar.
- Que lo digan en Google Search ConsoleEs gratis. Se pide una revisión y Google vuelve a mirar el sitio. Si no se pide, la penalización puede tardar meses en irse sola.
- Y que dejen puesta una copia de seguridad automáticaSemanal, y que se pueda volver atrás. Es lo que convierte un susto en media hora de trabajo.
Nada de esto lo tenéis que contratar conmigo. Lo normal es que lo arregle quien ya os lleva la web, y probablemente en un rato.
Y quién soy yo
Me llamo Guillermo Urruchua y hago webs aquí en Bizkaia. Estaba pasando un detector por las webs de hostelería de Gipuzkoa que publica el fichero oficial de turismo del Gobierno Vasco, y la vuestra saltó.
No os conozco, nadie me ha mandado escribiros y esta página no me la ha pedido nadie. La he hecho porque me pareció que había que decíroslo.
Si algún día queréis que alguien mire vuestra web con calma —esto, y lo demás— podéis escribirme. Y si no, también: lo de arriba sigue valiendo igual.